Cuidados básicos para tu caballo

Los equinos han vivido toda su vida en libertad y siguen teniendo ese instinto de manada y de vivir salvajes. Pero al estabularlos ha cambiado su forma de vivir dependiendo del ser humano para su existencia. ¿Te has preguntado cuáles son los cuidados que debe tener tu caballo?

Tener un caballo es una responsabilidad y decidir tener un compañero equino es una decisión que conlleva una serie de tareas y deberes que se deben cumplir para ofrecerle una calidad de vida a nuestros compañeros.

Un buen espacio donde vivir 

Los caballos son animales que necesitan tener un espacio amplio donde poder moverse y estar en contacto con otros caballos.  Existen muchas posibilidades como vivir en paddocks en semi libertad, una cuadra o box,  o vivir en libertad en una gran extensión donde poder refugiarse.

Estos espacios siempre deben ofrecer una limpieza para que no tengan muchos insectos a su alrededor. Y algo primordial, abundante agua donde poder tener acceso a beber sin complicaciones y sin restricciones.

Alimentación

Una buena alimentación acorde a las necesidades de cada caballo es clave en el cuidado básico de tu caballo. La alimentación equilibrada y con aportes complementarios son la fórmula para conseguir una buena calidad de vida de tu caballo.

Piensos de calidad cubriendo las necesidades nutritivas específicas de cada ejemplar y un buen forraje son los imprescindibles.

Alguna chuche como frutas o snacks para caballos también son un suplemento para ellos. Pero solo en algunas ocasiones, no hay que extralimitarnos en su uso.

Un buen cepillado y/o ducha 

Los caballos necesitan que los cepillen por lo menos una vez a la semana. Lo más recomendable es que reciban un cepillado de forma diaria, para quitarle las células muertas del pelo y toxinas.  Es verdad que ellos se revuelcan muchas veces para sustituir esta acción y para eliminar la grasa de su piel.

El cepillado de los caballos también crea un lazo afectivo y un vinculo entre el equino y su jinete/amazona. Es un vinculo que se debe trabajar todos los días, sobre todo en los potros que necesitan aprender en la relación entre su compañero humano y ellos.

Duchar a tu caballo sobre todo en verano para refrescarlo o tras trabajar es muy beneficioso para el animal. Una buena ducha en las extremidades con agua fría favorece la circulación en las manos y los pies tras realizar una sesión de pista montados o dándoles cuerda.

Fuente: Tranco a Tranco